Asi es Atonella, siempre lo fue. Medio callada, si no hay nada interesante que decir, solo guarda silencio. Dice lo que piensa cuando lo considera un aporte constructivo y no habla por detrás. Usualmente siente una sensacion de inseguridad recorrer su espalda... Fue asi como entro desesperadamente por mi puerta después de haber corrido por innumerables calles (lo supe por su aliento entrecortado), atravesó la puerta y se quedo inmovil, mirandome fijamente a los ojos mientras uno de sus ojos derramaba una tímida lágrima. Solo se me ocurrio levantarme y brindarle un abrazo, al que ella con necesidad accedió. Le indique un espacio para ella en la cama mientras a paso rápido me fuí a la cocina, un vaso, agua y azúcar harían que ella tranquilizara su corazón. Se lo di y pude ver en sus ojos gratitud, esa que no puedes recibir con palabras. Me quedé inmovil esperando que su aliento volviera y pudiera contarme qué la tenia tan agitada. Me devolvio el vaso y se apoyó en la almohada junto a mi, lloró amargamente mientras pronunció:
Lo encontré, he caminado incansablemente por las calles buscándolo, mientras el ambiente cada vez se iba tornando lenta y dolorosamente oscuro, las hojas se caian mientras les daba la espalda, caminaba realmente sin rumbo.. solo buscando. Depronto algo llamó mi atención, me acerque y bueno, era lo que buscaba... solo que no como lo buscaba.. y el resto fué historia. Miré unos segundos el cuadro y no dudé en caminar por donde vine, mientras miraba las calles para no pensar encontré pies de páginas vagando por los callejones, entonces supe por el nudo de mi gargante que algo iba mal, "hubiese apostado mi vida que nunca nos separariamos" decía claramente un escaño, el papel arrojado sin éxito al basurero decía "Temo perder algo que sé que nunca he tenido", en ese minuto caí al suelo casi inconsientemente, mis piernas flectadas y mi cara sobre mis rodillas me hicieron saber que no podría seguir caminando. Creo sinceramente que dormí un par de minutos antes de recordad todo esto. Me puse de pie rápidamente y me predispuse a encontrar los tres pasos al norte... Entonces fué cuando juré nunca volver a leer esas líneas garabateadas que algun dia fueron escritas para alguien como tú. Corri tan rápido como pude, sin dirección definida y entendí por fin lo que significaba "apostado mi vida que nunca nos separariamos", frené y sin querer estaba en la verede de enfrente, solo crucé y los tres pasos me dejaron en tu puerta. Me quedé mirandola unos segundos, hasta que por lo desesperado de su llanto lo comprendí. Recuerdo que ese día lloró hasta quedarse dormida... Cuando despertó no había rastros de la amargura que liberó ayer. Me miró fijamente a los ojos y me dijo; "GRACIAS". Me quedé totalmente inmovil al darme cuenta que eso significaba un adiós. La acompañé hasta el lugar donde emprendería su nuevo viaje hacia la luna. Las lágrimas en mi alma se reflejaban indudablemente ante tal extraña despedida. Caminé
"JURE NUNCA VOLVER A LEER ESAS LINEAS GARABATEADAS QUE ALGUN DIA FUERON ESCRITAS PARA ALGUIEN COMO TÚ".
retrocedí los tres pasos al norte que un día dí, me siento al sur de donde estaba, a veces un poco al este de las ganas
"no es tu baile, el tuyo ya fué.. si YA FUÉ"